Hace unos días, Dule me retaba a tunear su receta de espárragos blancos al estilo de Thomas Keller, donde los espárragos se cocinan al vacío y a baja temperatura. La receta es sencilla y el resultado tiene que ser fantástico, pero una no dispone (muy a su pesar) de la maquinaria adecuada para esa receta, y tras dilucidar y contrastar opiniones, opté por hacer la siguiente receta.
Pero debía encontrar la materia prima adecuada para tal aventura (súper reto), y la verdad, no tuve que trabajar muy duro para conseguirlos ya que me llegaron directamente de Valencia, cortesía del retante en cuestión, Gracias Valencià!!!
Así los retos son mucho mas fáciles…. Así que allá vamos…. A ver que os parecen estos espárragos al horno en bolsa:
Ingredientes:
Espárragos blancos frescos (3 por persona)
Aceite de oliva
Sal
Azúcar (misma proporción que de sal)
Bolsas de asado (las del mercados para asar pollos son perfectas) (una bolsacaerá 3 espárragos)
Elaboración:
Precalentamos el horno a 220 grados.
Mientras, pelamos y lavamos bien los espárragos, no os cortéis en pelar, que queden bien limpios (por recomendación de Dule, a los espárragos en cuestión les di 3 pasadas con el pelador).
Cortamos el rabo, lo ideal es partir con las manos pero estos eran unos señores espárragos así que tuve que cortar el rabo a cuchillo. Los reservamos.
Por otro lado, llenamos una tacita de café con #aove (Aceite de Olva Virgen Extra) y mezclamos la sal y el azúcar y no batimos en la taza.
Ahora agruparemos los espárragos por tamaños y los embolsamos de tres en tres, poniéndoles un par de cucharaditas de la mezcla del aceite con la sal y el azúcar, embadurnando bien los espárragos. Cerramos la bolsa. Y así hasta embolsarlos todos.
Metemos al horno, 220 grados y mínimo 1 hora de asado. El tiempo va a variar en función del grosor del espárrago, así que hay que estar un poco al tanto, y por eso la importancia de agruparlos por tamaños, de esa manera podremos sacar unas bolsas antes que otras.
A mitad de cocción daremos la vuelta a las bolsas. Cuidado con quemarse. Para evitarlo, sacar la bandeja del horno, colocarla en la encimera y entonces les damos la vuelta a las bolsas, y volvemos a meter al horno.
El resultado debería ser algo así, con su tostado y hasta crujiente, y su carne tierna por dentro con un ligero gusto a escalivada….
Para comerlos, dejarlos templar en la bolsa unos 15 minutos, abrir la bolsa y servir tan cual con un chorro extra de #aove
© 2012, admin. All rights reserved.






Los espárragos blancos no me entusiasman nada, me parecen insípidos, pero con esta forma de hacerlos, ligeramente tostados, tienen una pintaza increíble.